Luego de esto sigue la fiebre y es e viernes, que venian a cenar unos amigos experimentamos nuevamente, esta vez con suspiro y este fue el resultado:
Este fue vainilla relleno de dulce de leche con baileys, la verdad es que le da un toque de sabor espectacular a pesar de que a mi hija no le gusto el sabor y dejo toda la parte donde estaba el relleno.
Y asi fuimos inventando, para llevar los domingos a comer a casa de mi padres y la verdad es que la fiebre no ha pasado.

